Los ladrones somos gente honrada se estrenó en el Teatro de la comedia de Madrid en abril de 1941 y aunque según su autor esta no fue su mejor comedia es una obra divertida, ingeniosa y construida con gran habilidad técnica. Los equívocos se suceden en una casa donde el que más y el que menos tiene algo que ocultar. Los ladrones se convierten en detectives y las personas respetables resulta que no lo son tanto. El misterio y el enredo van de la mano en esta parodia que esperamos disfruten, al menos, lo mismo que sus protagonistas preparándola. Para nosotros, que la estrenamos el 15 de abril de 2002, fue una experiencia inolvidable. Descubrimos técnicas teatrales sofisticadísimas, como la de mejorar la vocalización introduciendo cuatro o cinco piedrecitas en la boca; por cierto que una eminentísima crítica teatral comentó que a nuestro amigo Castelar no se le entendía; ¡¡¡que alguien se lo explique xxxDDD!!! En fin, en fin como decía Poncela "Hay dos sistemas de conseguir la felicidad: uno, hacerse el idiota; otro, serlo."… y que feliz que era esta señora.
Y ahora como siempre algunas fotos:
Este fue el principio de una enorme carrera musical

Tío, Castelar: os han pillado.

El pelirrojo al teléfono